EVA ROMERO
psicología clínica y de la salud
Coaching Nutricional
¿Para quién?

La alimentación es una faceta cada vez más importante para la salud integral de las personas. Sus consecuencias no sólo repercuten de manera decisiva en nuestro estado físico, sino también en nuestra imagen corporal y en nuestra satisfacción general con nosotros mismos. De ahí que cada vez más personas intentan seguir diferentes dietas con la intención de mejorar su bienestar y su salud.
Sin embargo, la mayoría sólo consigue modificaciones puntuales que no perduran en el tiempo, y son pocos los que alcanzan cambios significativos que afecten verdaderamente a su estilo de vida. Esto generalmente se debe a que los programas de seguimiento de dietas se centran básicamente en el tipo de alimento y las cantidades a comer, olvidando que, para que los cambios se mantengan, es necesario trabajar la identificación y gestión de creencias, las motivaciones y las emociones de la persona.
Si por motivos estéticos o de salud (hipertensión, hipercolesterolemia, sobrepeso, dieta desequilibrada,...) te has planteado hacer cambios en tu dieta, pero hasta ahora no has conseguido que sean duraderos y no sabes qué hacer para cambiar esta situación, la realización de un proceso de coaching nutricional te proporciona las herramientas necesarias para identificar y aprender a vencer los obstáculos que hasta ahora te han impedido lograrlo.
¿Cómo?
El coaching es un método que propicia la realización de cambios y la consecución de las metas que la persona, sin patología de tipo psicológico, se plantea conseguir en cualquier ámbito de su vida (cuándo hay problemas de tipo psicológico, normalmente se han de abordar éstos antes de iniciar el proceso de coaching).
Aplicado a la nutrición, el coaching tiene como objetivo facilitar los cambios que la persona desea en relación a su dieta. En este proceso, el cliente es el responsable de su propio progreso. El rol del psicólogo es acompañarle y facilitarle el camino. Para ello no le dice qué es lo que ha de hacer, sino que, a través del planteamiento de preguntas, le ayuda a tomar conciencia de aquello que quiere, para qué, con qué recursos cuenta, cuáles son su bloqueos, cuáles son las ayudas e impedimentos del entorno y cómo puede manejarlos.
El establecimiento de objetivos claros y la planificación de acciones concretas para alcanzarlos serán herramientas fundamentales. A partir de la reflexión y de la puesta en práctica de estas acciones, se pondran de manifiesto las percepciones, creencias, emociones y conductas que hasta ahora han actuado como freno. Para tratarlos se emplean técnicas de naturaleza variada (ejercicios en imaginación, técnicas psicocorporales, técnicas de modificación de conducta, etc.) que ayudan a la persona a crear las condiciones actitudinales y de motivación adecuadas para que se produzca el cambio deseado.